LA DESCOLONIZACIÓN y EL TERCER MUNDO
Guión:
1.
Factores de la Descolonización.
1.1.
Durante el periodo de entreguerras.
1.2.
A partir de la 2ª Guerra Mundial.
2.
El proceso descolonizador: Rasgos, etapas y áreas.
2.1.
Rasgos.
2.2.
Etapas.
2.3.
Áreas.
3.
El Tercer Mundo: Los problemas del subdesarrollo.
Se puede definir la Descolonización como el proceso
de liquidación del sistema colonial y, como resultado de ello, la creación de
estados independientes en los territorios de las antiguas colonias.
1. Factores de la Descolonización.
1.1. Durante el periodo de entreguerras
(1919/1939):
Fue en el periodo de
entreguerras cuando empezaron a aflorar algunos de los factores que tras la
Segunda Guerra Mundial desempeñarían un papel fundamental en el proceso descolonizador:
1.)
El surgimiento de movimientos nacionalistas en algunas
colonias, pues:
a.)
Las condiciones de vida de
las poblaciones indígenas se deterioraron aun más cuando las metrópolis
acentuaron la explotación sobre sus colonias, para hacer frente a la depresión
económica.
b.) Se tomó cada
vez más conciencia de la marginación política: Los organizadores de estos
movimientos nacionalistas eran miembros de la élite y de las clases medias
indígenas, educados en las universidades europeas, donde asimilaron principios
occidentales como los de “libertad” e “igualdad”. Esta conciencia de
marginación se acentuó cuando las metrópolis incumplieron las promesas que
habían hecho de otorgar autogobierno a sus colonias, en premio por su ayuda en
la Primera Guerra Mundial.
2.) Otros, como:
-
La aparición de nuevos
estados en Europa al terminar la 1ª Guerra Mundial.
-
El influjo de la Revolución Rusa, con su defensa de
la autodeterminación de los pueblos y con su crítica de la explotación
económica capitalista.
1.2. A partir de la Segunda Guerra Mundial:
Pero fue la Segunda
Guerra Mundial la que creó unas condiciones favorables para que los movimientos
de independencia alcanzaran sus objetivos:
1.) Los pueblos colonizados presenciaron el enfrentamiento entre sus
“señores” y la derrota de algunos de éstos, en ocasiones a manos de soldados no
europeos, como los japoneses en Asia oriental: con ello se derrumbó
definitivamente el mito de la “superioridad del hombre blanco”.
2.) Las tropas afroasiáticas se
integraron en los ejércitos de sus metrópolis: El contacto con las ideas y
costumbres de los soldados europeos facilitó un cambio de mentalidad favorable
a la liberación, exigiéndose a la metrópolis un autogobierno a cambio del esfuerzo
económico y militar que las colonias habían hecho durante la contienda.
3.) El rechazo al colonialismo por parte
de:
-
Las dos superpotencias, tanto por principios como
por el deseo de ampliar su área de influencia a costa de las debilitadas metrópolis.
En 1946, EEUU concedió la independencia a su única colonia, Filipinas.
-
La ONU, que se convirtió en un foro internacional de
protesta constante contra la dominación colonial.
-
La Iglesia católica, etc.
4.) Las potencias coloniales no pudieron
resistir el empuje de los movimientos independentistas, pues se hallaban
debilitadas económica y militarmente (acababan de salir de una dura guerra), y
se vieron presionadas tanto por la opinión pública interior como exterior
(EEUU, URSS, ONU…). En la mayoría de los casos se vieron finalmente obligadas
a ceder y negociar la independencia de
sus colonias.
5.) La solidaridad y mutua ayuda entre
los pueblos colonizados. Los pueblos afroasiáticos que fueron logrando su
independencia desde 1945 se convirtieron en solidarios colaboradores de
aquellos que aún no habían triunfado en la lucha por la independencia,
facilitándoles asilo, dinero, armas y apoyo diplomático. La Conferencia de
Bandung (1955) hizo un llamamiento a la rebelión contra la dominación europea.
2. El proceso descolonizador: Rasgos, etapas y
áreas.
2.1. Rasgos:
Las colonias obtuvieron su
independencia siguiendo procesos distintos, que dependieron fundamentalmente de
la fuerza de los movimientos de liberación, la ideología en que se basaban éstos
y la reacción de la metrópolis respectiva.
* A grandes rasgos, se dieron dos vías
de acceso a la independencia:
a.) Vía pacífica o negociada, favorecida esencialmente por Gran Bretaña
y en menor medida por Francia. Supuso la preparación previa de las colonias
para emanciparse, asumiendo progresivamente mayores cotas de autogobierno e
instituciones a imagen y semejanza de las de la metrópoli, hasta llegar a una
negociación de independencia, en que la metrópolis obtenía unas condiciones favorables
a sus intereses. Esta independencia pactada no estuvo exenta en ocasiones de
enfrentamientos violentos.
b.) Vía violenta o armada. La
resistencia de la metrópolis a conceder la independencia generó un malestar
entre la población colonial, que se organizó en movimientos guerrilleros,
provocando una guerra de desgaste que obligaba por fin a la potencia colonial a
conceder la independencia y transferir el gobierno a grupos políticos
radicalizados. Se dio básicamente en las colonias que quisieron ser recuperadas
tras la 2ª Guerra Mundial (Indonesia, Indochina) o en aquellas donde el número
de colonos europeos era muy elevado (Argelia).
* Para reivindicar la independencia e
iniciar la construcción del nuevo estado, se formaron en la mayor parte de las
colonias movimientos de liberación dirigidos por partidos políticos con
gran respaldo de las masas. Pese a sus objetivos comunes, eran diversas las ideologías en que se basaban:
-
Los grupos de ideología estrictamente nacionalista,
que pretendían agrupar a todos los sectores sociales. Fueron los casos del
Partido del Congreso en la India y del FLN argelino.
-
Los que añadieron un componente religioso como signo
de identidad frente a Occidente, como ocurrió en muchos países islámicos.
-
Los movimientos de tendencia comunista, que añadían
el objetivo de hacer una revolución social, siguiendo como modelo a la China
comunista. Fue el caso del Vietminh en Indochina.
-
Movimientos basados en la defensa de los intereses
de algunas elites o grupos étnicos, como sucedió en muchos estados del África
negra.
2.2. Etapas:
El proceso descolonizador, que tiene
sus primeros balbuceos antes de la I Guerra Mundial, se extiende desde 1945 de
forma incontenible siguiendo una dirección este-oeste: comienza en Asia
oriental, pasa a través del mundo árabe (Próximo Oriente y norte de África), y
concluye en los años 60 y 70 con la total emancipación del África negra. Pueden
distinguirse pues las etapas siguientes:
1ª.) Hasta
la Primera Guerra Mundial:
Gran Bretaña concedió
progresivamente un régimen de autogobierno (“dominio”) a sus colonias con
población mayoritariamente blanca: Canadá (1867), Australia (1901), Nueva
Zelanda (1907) y Sudáfrica (1909), transformándose el Imperio británico
unificado en una organización federal, la Commonwealth.
2ª.) Entre
1919-1945:
Surgen los primeros movimientos
independentistas entre los pueblos de color, especialmente en Asia: el ejemplo
más representativo es el de la India británica, donde el Partido del Congreso y
la Liga Musulmana promueven campañas de protesta contra la presencia inglesa.
También los antiguos territorios musulmanes del Imperio turco, administrados
por Francia y Gran Bretaña por mandato de la SDN, alcanzan una independencia
casi total bajo forma de monarquías (Jordania en 1923, Irak en 1930) o de
repúblicas (Líbano en 1925, Siria en 1944).
3ª.) El
periodo 1945-55:
Se caracteriza por la total independencia de
las colonias de Asia oriental y meridional, la mayoría de las cuales mantuvo el
contacto con las antiguas metrópolis, formando parte de la Commonwealth o de la
Unión Francesa.
-
La India británica se fracciona en 1947 en dos
estados, tras graves luchas religiosas: la Unión
India y Pakistán.
-
Tras una lucha armada contra Holanda, se independiza
Indonesia (1950).
-
Birmania se independiza en 1948, año en que Ceilán
obtiene su estatuto de dominio.
-
Derrotados en Dien-Bien-Phu, los franceses tiene que
reconocer la independencia de Indochina
(1954).
4ª.) El
periodo 1956-1969:
Se descoloniza la mayor parte de
África:
-
Hasta 1960 el movimiento se limita al norte del continente, acompañado
de una revalorización de la religión y la cultura islámica (panislamismo) y de
lo árabe (panarabismo). Los procesos suelen tener un carácter más violento y
revolucionario, y están dirigidos tanto contra las metrópolis como contra las
viejas y corruptas monarquías aliadas de Occidente. El punto de partida fue la
revolución egipcia de 1952 (liderada por el coronel Nasser), lográndose a
continuación la independencia de Marruecos
(1956), Túnez (1957), Argelia (1962) y Libia (1969).
-
Desde 1960 se extiende el movimiento de emancipación por el África
negra, vinculado a una exaltación de las viejas culturas africanas (negritud).
Pese a contar con notables líderes (Senghor, Seku Turé, Nkrumah, Kenyatta),
estos nuevos países han sido los que han padecido en mayor grado la
inestabilidad política (revoluciones, dictaduras militares, luchas tribales),
el subdesarrollo y la explotación neocolonial, junto a la persistencia de una
política racista de dominio de los minoritarios colonos blancos sobre la mayoritaria
población negra (“apartheid”) en
Rhodesia y Sudáfrica.
5ª.) Desde
1970:
Se independizan algunos enclaves
británicos y las colonias africanas que aún poseía Portugal.
2.3. Áreas:
1.- Descolonización
de Asia:
Las victorias japonesas durante la 2ª Guerra Mundial en las colonias
británicas, francesas y holandesas, fomentaron la aparición movimientos
nacionalistas asiáticos contra el dominio blanco. Entre 1945 y 1955, la mayoría
de los países asiáticos conquistó su independencia, lo que contribuiría a
acelerar la descolonización en otros continentes.
En Indonesia,
el movimiento nacionalista, encabezado por Sukarno,
proclamó la independencia en 1945, pero los holandeses no lo aceptaron y sus
tropas invadieron el archipiélago. Sin embargo, la debilidad de su ejército y
las presiones de Gran Bretaña (que había liberado el territorio de manos
japonesas) facilitaron el inicio de las negociaciones de independencia.
En la India, el Partido del Congreso, que desde finales del siglo XIX
reivindicaba el estatuto de dominio, se convirtió tras la 1ª Guerra Mundial en
un poderoso movimiento de masas liderado por Ghandi y Nehru, que
reclamaba la independencia total, proponiendo como táctica más adecuada una
oposición no violenta basada en la no cooperación con las autoridades
británicas y en el boicot a sus productos. Al mismo tiempo, intentó mantener
buenas relaciones con la Liga Musulmana (Alí
Jinnah), partido que promovía la independencia entre la población islámica.
Al finalizar la 2ª Guerra Mundial se reiniciaron las negociaciones de
independencia, pero, en contra de la política de unidad defendida por Ghandi,
los británicos fomentaron las rivalidades entre hindúes y musulmanes, para
debilitar el movimiento y mantenerse como árbitros de la situación. La llegada
al poder del Partido Laborista en el Reino Unido supuso un avance en las
negociaciones, pero los enfrentamientos entre hindúes y musulmanes degeneraron
en una guerra civil. Ante la gravedad de los hechos, los británicos
precipitaron su retirada y concedieron la independencia en 1947, dividiendo el
territorio en dos estados: la Unión India, de mayoría hindú, y Pakistán, de
mayoría musulmana y compuesta por dos zonas –occidental y oriental- separadas
entre sí por 1700 kilómetros. La partición desencadenó graves matanzas en las
que murieron cerca de un millón de personas (el propio Ghandi fue asesinado por
un extremista hindú), y un masivo desplazamiento de población (unos 17 millones
de personas).
En Indochina,
el proceso de emancipación se convirtió en un episodio dentro de la Guerra
Fría. La península de Indochina, colonia francesa, había sido conquistada por
los japoneses durante la 2ª Guerra Mundial. Derrotado Japón, Ho Chi
Minh, líder del Vietminh
(integrado por fuerzas nacionalistas y comunistas) proclamó la independencia de
Vietnam. Pero Francia no estaba dispuesta a perder sus colonias, y estalló el
conflicto. Lo que en principio era una guerra colonial se convirtió en un
conflicto en el marco de la guerra fría cuando las fuerzas comunistas fueron
apoyadas por URSS y China, mientras que EEUU ayudaba a los franceses. EEUU
intentaba evitar que se produjera en Asia la teoría del dominó: si los comunistas alcanzaban el poder en una
nación asiática, se extenderían a la vecina y así sucesivamente, por lo cual
EEUU debía apoyar a cualquier régimen anticomunista, aunque fuera una
dictadura. La guerra acabó con la inesperada derrota del ejército francés en Dien Bien
Phu y la firma de los Acuerdos de
Ginebra, por los que se reconocía la división de Indochina en tres estados
(Laos, Camboya y Vietnam), así como la división de Vietnam en dos áreas
separadas por el paralelo 17 (la del
norte bajo control comunista), con el compromiso de que unas elecciones
generales libres permitieran la reunificación.
2.- Descolonización
del mundo árabe:
Las metrópolis europeas que administraban los territorios árabes en
régimen de mandato de la SDN tenían grandes intereses en la zona, de tipo
estratégico (control del Canal de Suez) y económicos (petróleo). Los movimientos
de liberación nacional se intensificaron tras la 2ª Guerra Mundial y se vieron
reforzados por una conciencia de unidad de estos países basada en la lengua
árabe y la religión islámica, como elementos aglutinadores frente a la cultura
occidental, que se asociaba a la explotación colonial. Así se creó en 1945 la
Liga Árabe, que se fue ampliando a todo el Cercano Oriente y el Magreb.
* La descolonización del Cercano
Oriente estuvo muy condicionada por el problema palestino (agravado con la
proclamación del estado de Israel en 1948) y la rivalidad de las dos
superpotencias. En efecto, EEUU y las potencias occidentales apoyaban a Israel,
mientras que la URSS intentaba atraerse a los movimientos anticolonialistas
árabes, entre los que destacó el nacionalismo egipcio.
Egipto
era independiente desde 1922 pero continuaba bajo la influencia británica, que
controlaba el país a través de un monarca títere, el rey Faruk. Este régimen
finalizó con el golpe militar de 1952, y pronto el coronel Nasser se convirtió
en jefe del estado egipcio. Nasser favoreció una reforma agraria y un amplio
programa de obras públicas (presa de Assuán…), y nacionalizó en 1956 el Canal
de Suez, lo que provocó una seria crisis internacional. Se convirtió en uno de
los líderes del movimiento descolonizador.
El ejemplo egipcio animó en el mundo
árabe a otros movimientos populares revolucionarios que se oponían a los
regímenes conservadores prooccidentales que había en numerosos estados de la
zona. Citemos los casos de Iraq en 1958, Kuwait en 1961, Yemen del Sur en 1962,
Libia en 1969 y los Emiratos Árabes en 1971.
* En el Magreb, la
independencia no fue demasiado traumática en Marruecos y Túnez, donde los colonos y los intereses europeos eran
escasos, y existía una elite indígena con la que se podía negociar.
Por el contrario, Argelia era administrada directamente
por la metrópoli y era una importante colonia agrícola donde residía un elevado
número de franceses (pied-noirs) que
se oponían a cualquier negociación. Ante la intransigencia de la metrópoli (que
acababa de perder Indochina), en 1954 el Frente de Liberación Nacional (FLN),
encabezado por Ben Bella, planteó la
insurrección armada, y Francia envió un fuerte contingente de tropas para
reprimir la insurrección. El problema argelino llegó incluso a tambalear el
régimen político en Francia: cuando el gobierno inició negociaciones en 1958,
un golpe de estado encabezado por generales opuestos a la independencia forzó
un cambio de régimen (de la IV a la V República) y la vuelta al poder de De
Gaulle. Pese a los intentos iniciales de éste de conservar la colonia, la
guerra resultaba muy cara, la opinión pública mundial se volvía en su contra y
muchos intelectuales franceses criticaban públicamente los métodos represivos
empleados. En 1959 De Gaulle acabó reconociendo el derecho del pueblo argelino
a la autodeterminación, a lo que la población francesa de Argelia contestó con
nuevos intentos de golpe militar y con una violenta campaña terrorista. Un
referéndum garantizó la independencia de Argelia en 1962, produciéndose un
éxodo masivo de francoargelinos a Francia.
3.- Descolonización
del África negra:
Aunque fueron los últimos en
incorporarse al proceso descolonizador, los países del África negra fueron los
que lo resolvieron más rápidamente, gracias a varios factores:
-
El enorme desprestigio del sistema colonial en los
años sesenta, tras la emancipación de Asia y del mundo árabe.
-
La mejor organización de los movimientos de
liberación, apoyados en grupos estudiantiles, sindicales y clases medias
creadas por la propia administración colonial.
-
El interés de las metrópolis en conceder
independencias negociadas, con el fin de salvaguardar sus intereses
estratégicos y económicos. En más de una ocasión, la propia metrópoli manipuló
las rivalidades interétnicas para debilitar al nuevo estado si éste intentaba
atentar contra sus intereses, como ocurrió en el ex Congo belga. En este país, las compañías que explotaban las riquezas
mineras (cobre, uranio, carbón) provocaron la secesión de la provincia minera
de Katanga en 1960, y, tras el fracaso del plan de pacificación de la ONU, la
intervención militar extranjera; finalmente, en 1965 el coronel Mobutu Sese
Seko asumió el poder con ayuda estadounidense.
El Imperio portugués, gobernado por
una dictadura, fue el último que subsistió en África. En 1974, un golpe de
estado con amplia participación de oficiales coloniales derrocó la dictadura: el nuevo
régimen democrático negoció la independencia de las colonias portuguesas
(Angola, Mozambique y Guinea-Bissau).
Un caso especial fue el de la República Sudafricana, que se separó de
la Commonwealth en 1961. La minoría blanca dirigente llevó a cabo una política
de segregación racial (apartheid) con
respecto al resto de la población, no dudando en utilizar los métodos
represivos más brutales para frenar las reivindicaciones de los nacionalistas
negros. Hubo que esperar hasta los años noventa para que se iniciara el proceso
hacia un régimen democrático y se abolieran las leyes segregacionistas.
3. El Tercer Mundo: Los problemas del
subdesarrollo.
1.
En 1952, el sociólogo Alfred Sauvy
utilizó el término “Tercer Mundo” para referirse al conjunto de países
considerados subdesarrollados, por analogía con el Tercer Estado en la
Revolución Francesa de 1789. El concepto sirve para designar a los países
descolonizados, que intentan mantenerse alejados de los otros “dos mundos”, el
bloque capitalista y el bloque comunista.
2.
El acceso a la libertad política por
estos nuevos estados no significó en la mayoría de los casos el fin de la
dependencia económica ni de otros problemas que arrastraban desde la época
colonial. Los rasgos que definen a
los países del Tercer Mundo son:
a.) Neocolonialismo:
Los nuevos estados afroasiáticos no
podían cubrir sus necesidades utilizando sólo sus propios recursos, lo que les
obligó a buscar la ayuda económica (créditos, inversiones) de sus antiguas metrópolis
o de una nueva potencia capitalista (EEUU, Japón, Alemania) que van a controlar
y explotar las riquezas de dichos estados: se perpetúa así la dependencia
colonial y la injerencia extranjera en los asuntos internos de dichos países.
Este neocolonialismo se sirve de diversos mecanismos:
·
Dependencia comercial basada en un intercambio
desigual: Los países pobres exportan materias primas (petróleo, cobre, caucho…)
a
bajo precio a cambio de productos elaborados en los países ricos (más caros). Se
crean así economías monoexportadoras, en las que el precio de la materia prima
es fijado por las grandes Bolsas de comercio internacional en beneficio de los
países ricos. Ello provoca que los países pobres sean incapaces de acumular el
capital necesario para financiar su desarrollo económico.
·
Dependencia financiera y tecnológica: Para financiar
ese desarrollo, recurren a préstamos de la banca internacional y a conceder
ventajas fiscales a las empresas que quieran invertir allí: hecho que, junto a
la abundancia de mano de obra barata, ha permitido una enorme expansión de las
empresas multinacionales. Por otra parte, la compra de tecnología moderna a los
países ricos ha acentuado el déficit de sus balanzas de pagos.
·
Dependencia ideológica: A veces se diseñan programas
de ayuda a estos países que, bajo una apariencia humanitaria y desinteresada,
esconden un deseo de integrarlos dentro de la órbita de la potencia que presta
la ayuda.
b.) Subdesarrollo, caracterizado por una serie de elementos
indicadores:
-
Agricultura poco tecnificada y de baja
productividad.
-
Escasa industrialización.
-
Elevada deuda externa.
-
Elevado crecimiento demográfico, en torno al 2,5%
anual, lo que supone duplicar la población cada 30 años.
-
Hambre generalizada + Enfermedades infecciosas crónicas
= Elevado índice de mortalidad infantil y Baja esperanza de vida.
-
Baja renta per cápita (bajo poder adquisitivo) e
insuficiente red de comunicaciones, lo que impide formar un mercado nacional.
-
Lo anterior, unido a una insuficiente red de
comunicaciones, impide la formación de un mercado nacional.
-
Escaso número de médicos / habitante.
-
Analfabetismo mayoritario, etc.
c.) Ausencia de una estructura social estable: Perviven estructura
tribales o de castas junto a oligarquías dominantes y nuevas clases sociales
(burguesía comercial, funcionarios, campesinos, obreros) surgidas al amparo de
la explotación imperialista y con tendencias revolucionarias.
d.) Predominio de sistemas políticos no democráticos: Dictaduras
militares, regímenes pseudodemocráticos de partido único, monarquías
tradicionales y feudales aliadas a EEUU, y regímenes comunistas llegados al
poder tras una revolución o guerra civil.
e.) Expansión del armamentismo: Paradójicamente, estos países carentes
de recursos básicos, gastan grandes cantidades en armamento sofisticado, que
proporciona elevados beneficios a los países fabricantes (las potencias
industrializadas) y sumergen al Tercer Mundo en interminables guerras que
agravan aún más su desesperada situación económica. Muchas de estas guerras son
de carácter tribal, como resultado de la división artificial de fronteras
practicada en época colonial.
3.
El primer paso en la organización de un movimiento político del Tercer
Mundo independiente de las grandes potencias se produjo en la Conferencia Afroasiática de Bandung (Indonesia) celebrada en
1955 y donde participaron 29 países que estaban luchando por o acababan de
conseguir la independencia. Entre sus líderes hay que destacar al presidente
indonesio Sukarno, al primer ministro hindú Nehru y al presidente egipcio
Nasser. Los aspectos más significativos de las resoluciones finales de esta
Conferencia fueron:
-
La condena del colonialismo.
-
El reconocimiento de la soberanía y la igualdad de
todas las naciones, rechazando la injerencia de unos estados en otros.
-
La condena del racismo.
-
La voluntad de desarme y la prohibición del
armamento atómico como un camino necesario, no sólo para conseguir la paz
mundial, sino para el desarrollo económico de los países pobres. En este
sentido, frente a la política de bloques, se optaba por una postura de
neutralidad, que dio lugar al “Movimiento de Países No Alineados”.
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